Siervo de Dios Antonio Zweifel

Antonio Zweifel 01 01

Antonio Zweifel nació el 15 de febrero de 1938 en Verona, Italia. Su madre se llamaba Antonia di Benedetto, italiana. Su padre, Giusto Zweifel, era suizo y empresario textil. Antonio recibió el bautismo a los pocos días de su nacimiento, el 26 de febrero. Pasó parte de los años de la Segunda Guerra Mundial en Suiza, principalmente en el cantón de Glarus, en compañía de su madre y de su hermana Anna Rosa, más joven que él.

En 1944 comenzó la escuela en San Giovanni Lupatoto, cerca de Verona. Entre 1949 y 1957 hizo la escuela media y el bachillerato en Verona. A continuación se trasladó a Zúrich, Suiza, para estudiar la carrera de ingeniero industrial en el Politécnico. A través de colegas de estudio entró en contacto con la residencia de estudiantes Fluntern, abierta en 1961, de cuya orientación cristiana era responsable el Opus Dei. Se fue a vivir allí a comienzos de 1962, año en que pidió la admisión en el Opus Dei. En junio acabó los estudios y obtuvo su primer puesto de trabajo en la industria privada, también en Zúrich.

En 1964 Antonio entró como colaborador científico en el Instituto de Termodinámica. Dos años más tarde se le confió la dirección de la residencia de estudiantes Fluntern. En esta función organizó anualmente cursos de introducción al Politécnico y a la Universidad de Zúrich, destinados a alumnos del último año de bachillerato. Con ocasión de una sesión de trabajo en Roma, en 1969, conoció personalmente a san Josemaría Escrivá de Balaguer.

El año 1972 trajo un viraje profesional en su vida: Antonio se convirtió en secretario general de la Fundación Limmat, creada en Zúrich ese año. Bajo su dirección, esta institución promovió durante los diecisiete años siguientes cientos de iniciativas educativas y sociales en más de treinta países.
Antonio realizaba sus trabajos con la alegría del amor a Dios y a la Virgen, y conservó esta alegría y este amor hasta el final, sin desviarse en las pequeñas y grandes adversidades que se cruzaron en su camino. Tampoco la leucemia -contra la que tuvo que luchar durante tres años como causa perdida- lo distanció de Dios, sino que por el contrario lo condujo a una unidad mucho más profunda con el Crucificado. Esto lo conmovía, y lo agradecía. Era como si Jesús, en "Toni", se hubiera tomado la revancha del "joven rico" del Evangelio. Frente a la negativa de aquel personaje de la Sagrada Escritura, Antonio respondió con un sí incondicionado a la llamada del Señor.

En 1985 murieron sus padres: el padre en mayo y la madre en agosto. Al año siguiente, el 19 de febrero, Antonio enfermó de leucemia. Inmediatamente comenzó el tratamiento de quimioterapia -de varias semanas de duración- en el hospital universitario de Zúrich. El escribió: «El mal no consiste en que uno se ponga enfermo de cáncer, sino en que su relación con Dios no sea suficientemente profunda para convertir la enfermedad en algo positivo. El único mal es el pecado [...]. La fe cristiana -una relación con Dios viva- puede convertir incluso una enfermedad como el cáncer en una historia de amor».
Antonio Zweifel murió santamente en el hospital universitario de Zúrich el 24 de noviembre de 1989. Su cuerpo reposa en el cementerio de Fluntern.

Fuente: cf. opusdei.org

Un amor para la eternidad

Eduardo y Laura Ortiz de Landazuri 01 01 Siervos de Dios Eduardo y Laura Ortiz de Landázuri junto a sus hijos

Eduardo Ortiz de Landázuri nació en Segovia el 31 de octubre de 1910. Estudió la carrera de medicina en Madrid. El 17 de junio de 1941 contrajo matrimonio con Laura Busca Otaegui en el Santuario viejo de la Virgen de Arantzazu (Oñate). Tuvieron siete hijos. En 1946 obtuvo la Cátedra de Patología General. En septiembre de 1958 se incorporó a la naciente Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra, en cuya Facultad y Clínica Universitaria gastó sus años de trabajo hasta el día de su jubilación. En 1952 pidió la admisión en el Opus Dei.

Se esforzó por cuidar sus deberes familiares y buscar también a Dios a través de su trabajo como médico y profesor universitario. Especialmente destacó en su amor por los enfermos, en quienes veía a Jesucristo. Irradiaba paz y alegría a su alrededor. Falleció con fama de santidad en 1985.

Laura nació el 3 de noviembre de 1912 en Zumárraga (Guipúzcoa). Se licenció en Farmacia en la Universidad Central de Madrid en 1935. También fue miembro del Opus Dei. Junto con su marido, construyó una familia cristiana alegre y numerosa. Su vida estuvo marcada por una extraordinaria generosidad en la entrega a su marido y a sus hijos, así como a otras muchas personas. Sustentó sus acciones en el amor a Dios y a los demás, que brotaba de una recia y honda piedad. Falleció en Pamplona, con fama de santidad, el 11 de octubre de 2000.

Oración
Dios Padre misericordioso que concediste a tus siervos Laura y Eduardo la abundancia de tu gracia para que vivieran las virtudes cristianas en el cumplimiento de sus deberes familiares y profesionales, haz que yo sepa también como ellos ser un instrumento de paz y alegría en el mundo. Dígnate glorificar a tus siervos y concédeme por su intercesión el favor que te pido... Amén.

Fuente: opusdei.org

Apasionado por la vida

Ernesto Cofino 01 01 Siervo de Dios Ernesto Cofiño

Ernesto Cofiño nació el 5 de junio de 1899 en la ciudad de Guatemala, donde también cursó sus primeros estudios. En 1919 inició sus estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Sorbona (Francia) y los concluyó con honores en 1929. En 1933, contrajo matrimonio con Clemencia Samayoa. Fueron padres de cinco hijos. Se dedicó plenamente al ejercicio de su profesión con un admirable espíritu de servicio que lo llevaba, no solamente a ocuparse de la salud física de sus pacientes, sino a hacer suyos sus problemas personales.
Pionero de la investigación pediátrica en Guatemala, ocupó la Cátedra de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de San Carlos (USAC), máxima distinción de ese centro universitario. Movido por un gran sentido sobrenatural y un hondo sentido humano fomentó y defendió el derecho y el amor a la vida, promoviendo la creación de iniciativas y realizando él mismo muchas de ellas, con gran caridad, en beneficio de futuras madres, de huérfanos y de niños de la calle. Además, ofreció soluciones concretas a varios problemas públicos. Fundó asilos y centros asistenciales.

De 1951 a 1955 fue director del Centro Educativo Asistencial (antiguo Hospicio Nacional); también dirigió la Sociedad Protectora del Niño (1940-1946) y la Lucha Nacional contra la Tuberculosis (1945-1946).
Durante los años en que estuvo al frente de Caritas de Guatemala, organizó la distribución de alimentos en barrios de escasos recursos económicos. En 1956 pasó a formar parte del Opus Dei. A partir de esa fecha, intensificó su trato con Dios en la oración, en la mortificación, en la misa y comunión diarias, en la confesión frecuente y en otras prácticas de piedad.

Tenía gran devoción a la Madre de Dios y se convirtió en propagador del rezo diario del Rosario. Dedicó tiempo a estudiar y a mejorar su formación doctrinal-religiosa. Intensificó su apostolado, buscando comunicar su alegría y su generosidad a muchísimas personas. Animó a mucha gente a colaborar -con la oración y con medios económicos- en el impulso de labores de promoción humana y cristiana, en las cuales trabajaba con gran espíritu de sacrificio, dispuesto a poner en práctica la doctrina social de la Iglesia.
Colaboró heroicamente con organizaciones dedicadas a la educación y capacitación de campesinos, de obreros, de mujeres de muy escasos recursos y en la formación de la juventud universitaria. Este servicio en favor del prójimo lo siguió realizando con abnegación hasta los 92 años.
Murió de cáncer, después de una enfermedad larga y dolorosa, llevada con fortaleza y conformidad heroicas, el día 17 de octubre de 1991 en la ciudad de Guatemala.

Oración
Oh Dios Padre, fuente de todo bien, que llenaste de gracias a tu hijo Ernesto, médico, para ser fiel servidor de la vida que en Ti comienza y sólo a Ti pertenece; haz que yo sepa también respetar y promover el don de la vida y cumplir con generosidad mis deberes de cada día, por Amor a Jesucristo y a mis hermanos los hombres. Dígnate glorificar a tu siervo Ernesto y concédeme por su intercesión, el favor que te pido...
Así sea.

Fuente: cf. opusdei.org

Un hogar luminoso y alegre

Tomas y Francisca Alvira Siervos de Dios 01 01

Siervos de Dios Tomás y Francisca Alvira

Tomás Alvira Alvira nació en Villanueva de Gállego (Zaragoza) el 17 de enero de 1906 y falleció en Madrid el 7 de mayo de 1992. Doctor en Ciencias Químicas, Investigador del CSIC y Catedrático de Instituto en Ciencias Naturales.
Francisca Domínguez Susín nació en Borau (Huesca) el 1 de abril de 1912 y falleció en Madrid el 29 de agosto de 1994. Era Maestra.
Se casaron en Zaragoza el 16 de junio de 1939. Tuvieron nueve hijos, de los que el primero, José María, falleció a la edad de cinco años. La familia se trasladó a Madrid en noviembre de 1941, al incorporarse Tomás a su plaza de catedrático en el Instituto Ramiro de Maeztu.

Fueron ambos Supernumerarios del Opus Dei: Tomás desde el 15 de febrero de 1947 y Francisca desde el 1 de febrero de 1952. Fieles al espíritu del Opus Dei, transmitieron a sus hijos y a otras muchas personas un ejemplo de vida cristiana. Con palabras de San Josemaría Escrivá de Balaguer, hicieron de su casa “un hogar luminoso y alegre”. Se santificaron en el ejercicio heroico y perseverante de las virtudes cristianas.
La Santa Misa constituía el centro y la raíz de su vida interior. Ayudados por la gracia divina y procurando mantenerse en presencia de Dios, supieron llenar de contenido sobrenatural sus quehaceres ordinarios, familiares, profesionales y sociales. Ambos padecieron dolorosas enfermedades, que llevaron con gran sentido sobrenatural: Tomás falleció a raíz de un proceso canceroso y Francisca entregó su alma a Dios tras una enfermedad cerebral.

Oración
Dios Padre, que llenaste de gracia a tus siervos Tomás y Francisca, para que vivieran cristianamente su matrimonio y sus obligaciones profesionales y sociales, envíanos la fuerza del Amor para saber difundir en el mundo la grandeza de la fidelidad y de la santidad matrimonial. Dígnate glorificar a tus siervos y concédeme por su intercesión el favor que te pido...
Así sea.

Fuente: opusdei.org

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